Es Domingo, y como siempre, voy al cementerio general a dejar unos cuantos claveles blancos a mi tumba. Nuevamente, y como siempre, mi reflejo no aparece en las puertas.
Hoy, y como siempre, la gente palidece en el vagón. Será la maldita tuborculosis (no la conoceré yo), o el gobierno que no conforme, o el simple mal humor general.
Y, ¿Estaré pálido?. Si lo supiera sabría mis razones, tal vez las del resto.
Me esforzaré por reflejarme el próximo Domingo.
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2 comentarios:
y bueno que quieres que te diga =) ya lo te dije que me gustaron mucho, sobre todo el de ¿Cuándo alguna vez se bajará en tobalaba?
Deberías haberlos mandado a santiago en 100 palabras. NERD!
aun así te amo, mi escritor preferido... hora sí, podría escrbir algo más para mí...con sólo un poema no me basta :)
Te amo...
Jajaja!
lA MANO QUE APRIETA PIDE MÁS
jajaja!
Oye viejo, escribes re-bonito, me gustó, te fuiste pa mis blogs ff
jajaja
Saludos!
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